CINE

La catástrofe de ‘Star Wars’

Yo creo que el mundo, o la sociedad, o la especie humana, han llegado a un callejón sin salida. Y si existe Dios, está claro que sobreestimó sus capacidades al crear al hombre y a la mujer. Porque hemos llegado a un punto en el que los abuelos votan a los que les dejan sin pensiones, los norteamericanos votan a un borracho majadero, y los españoles le ríen las gracias a un fascistoide que ayudó a arrasar a Irak, y admiran a un hombre al que echaron por tener un partido corrupto, condenado judicialmente. Pero sobre todo porque es imposible que en una saga las cosas se hagan cada vez peor, que la gente lo sepa, y que aún así sigan yendo al cine a verla. Es como ir al matadero con una sonrisa…

Qué quejica estoy últimamente, me dicen algunos… Pero no es ser quejica, es alucinar con el panorama. La cosa es la siguiente, y no me importa admitirlo: desde la grandiosa estupidez ‘Star Wars – Episodio VII – El despertar de la fuerza’, que tuve la desgracia de ver hace 4 años, me he negado a ver más productos de esta franquicia, ahora adquirida por Disney. Ya me he cansado. Cuarenta años de jedis, de la fuerza, de navecitas espaciales y de monstruitos peludos son suficientes. Otros no se cansan. Allá ellos. En mi opinión, estas películas, desde hace demasiados años, son tóxicas para el concepto auténtico de la aventura, que jamás fue infantil o infantiloide, sino espejo de los deseos y los miedos humanos más básicos, y por eso, por su capacidad para hablar de la naturaleza humana, una forma más de arte. Pero ya no hay marcha atrás.

Yo creo que parte de la culpa de que esto haya sucedido, de que el concepto de la aventura actual resida en muchos efectos visuales, y monstruitos y bichos de toda clase, y ejércitos gigantescos, también la tiene el mediocre Peter Jackson y sus fantasías de raíz tolkiana, y después la Marvel con su máquina tragaperras perfectamente engrasada, pero sobre todo Lucas con su regreso a finales del siglo XX. ¿Por qué no se quedaría en su casa, el buen hombre?

La primera trilogía Star Wars estaba bastante bien. A grandes rasgos podríamos decir que la primera, rebautizada como ‘Una nueva esperanza’, pero que siempre será ‘La guerra de las galaxias’, fue un hito fundacional, y que la segunda, la extraordinaria ‘El imperio contraataca’, fue aún mejor, contra todo pronóstico, solidificando una mitología y una forma de entender el cine y la aventura. A partir de ahí las cosas se empezaron a torcer. Porque la tercera, ‘El retorno del Jedi’, ya avisaba de que no es tan fácil hacer una trilogía compacta, y que en comparación con las otras dos era mediocre, fatua y falta de gracia. Tan solo se salvaba el pobre Mark Hamill en su emocionante enfrentamiento con su patético padre y la gárgola del emperador.

Ahora bien: la segunda trilogía, con la que Lucas quiso contar un relato anterior a la primera, es tan desastrosa que hace buena a ‘El retorno del Jedi’. La hace casi una obra maestra. A la nula capacidad de Lucas de dirigir a sus actores con un mínimo de profesionalidad (no digo de competencia o de interés, digo de profesionalidad…), se une una escritura de guiones digna de un adolescente semianalfabeto. Y si la primera, ‘La amenaza fantasma’, era tontorrona, zafia, sosa y boba, la segunda, ‘El ataque de los clones’, pese a algunos buenos momentos y a una música sublime de Williams (qué increíblemente bello, sugerente y épico es ‘Across the Stars’….), era casi ridícula, zafia, estúpida, con unos actores (Hayden Christensen, un actor no tan malo en otras películas, a la cabeza de todos ellos…) horrendos, espantosos, en una aventura sin pies ni cabeza. Y para rematar la tercera, ‘La venganza de los Sith’, defendida por muchos incautos como la mejor de la saga, que era una calamidad, con un Darth Vader de pena, con un duelo de sables final totalmente sobredimensionado y falto de épica, conectando con la primera trilogía de una forma absolutamente forzada…

¡Pero es que sucedió un milagro! La primera película de la tercera trilogía fue tan mala, tan horrenda, que hacía buenas a las peliculas de la segunda. En comparación con ‘El despertar de la fuerza’, ‘La venganza de los Sith’ parece vibrante, conmovedora. Y dicen, me cuentan, que las dos siguientes, la de hace dos años y la que se acaba de estrenar, son una catástrofe todavía mayor, que confirman que en lugar de una continuación, parecen una parodia de las películas originales.

Y eso que se supone que son filmes que nacen del respeto, de la veneración absoluta, y que son creados para continuar una tradición fílmica. Es como con ‘Terminator: Génesis’, que en realidad es una burla a las películas originales. Para esto, que no hagan nada. Es como si dentro de cinco o diez años alguien hace una película de ‘Juego de tronos’ que es como una parodia, y además recauda cientos de millones de dólares en la taquilla de todo el mundo, con la gente convencida de que va a ver una porquería pero sin poder evitar ver esa porquería. No me cabe en la cabeza. ¿Qué será lo próximo, ir a ver una parodia de ‘El padrino’ dirigida por JJ Abrams, que todo el mundo sepa que es una basura pero que recaude más que las otras tres juntas? Tiempo al tiempo.

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