search instagram arrow-down
febrero 2020
L M X J V S D
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
242526272829  

Archivos

Follow Imágenes, sonidos y palabras on WordPress.com

Páginas

Entradas y Páginas Populares

Etiquetas

2001 Una odisea del espacio Absalom Absalom! Actores Alberto Olmos Alfred HItchcock Aliens Alita: Ángel de combate Al Pacino Andrei Tarkovski Animación Antinarrativa Apocalipsis Apocalypse Now Arturo González-Campos Arturo Pérez-Reverte Billy the Kid Billy Wilder Bird Blade Runner 2049 Blood Meridian Canon Casino Chernobyl Christopher Nolan cine estadounidense Cine europeo Cine mudo Clint Eastwood Comparativas Cormac McCarthy Cruda realidad Crítica literaria Críticas Dante David Chase David Milch Destacado Dirección de actores Doctor sueño Dr. Strangelove Dunkirk El aventurero de medianoche El baile de los vampiros El caballero oscuro El capitán Alatriste El cañón del revólver El club Dumas El espejo El irlandés El juego de los abalorios El manantial de la doncella El Padrino El padrino parte III El Quijote El resplandor El ruido y la furia El señor de los anillos El séptimo sello Escribir Escritores españoles Espartaco Estética Euphoria Ewan McGregor Falcó Fanny y Alexander Frances McDormand Francis Ford Coppola Future Man Gangs de New York George Lucas Goodfellas Gordon Willis Gritos y susurros Géneros cinematográficos Harold Bloom Harvey Keitel HBO Heath Ledger Herman Hesse Ian McShane Ingmar Bergman It James Cameron Javier Cansado Javier Gallego Joe Pesci John Carpenter John Ford John Milius John Williams Joker JRR Tolkien Juan Gómez-Jurado Jurassic Park Kate Winslet La carta esférica La Eneida La montaña mágica La naranja mecánica La Odisea La torre oscura Lecturas Lev Tolstoi Lisa Cholodenko Literatura europea Literatura norteamericana Los puentes de Madison Los Soprano Luz de agosto Martin Scorsese Marvel Studios Max Frisch Meridiano de sangre Metallica Mientras agonizo Mientras dure la guerra Miguel de Cervantes Mike Flanagan Mildred Pierce Million Dollar Baby Misery Montaje Mundobso Mystic river Narrativa Narratología Netflix Nostalgia Novelistas Olive Kitteridge Pat Garrett Paul Thomas Anderson Periodismo Poética Raging Bull Ralph Bakshi Robert De Niro Rodrigo Cortés Roman Polanski Sacrificio Santuario Sci-fi Series Sin perdón Sonido Stalker Stanley Kubrick Star Wars Stephen King Steven Spielberg Taxi Driver Terrence Malick The conversation The Dark Knight The Fearless Vampire Killers The Godfather The Godfather part III The Irishman The Judge The Wire Thomas Mann Timothy Olyphant Todd Haynes Todopoderosos Traducciones True Detective Un libro al día Valores Videojuegos Vikings Virgilio Western William Faulkner William Shakespeare

Yo lo veo así, quizá porque (que nadie lo descarte) cada día estoy más pirado: en esto del cine hay una serie de colosos, de gigantes, de titanes, muy pocos, una especie en peligro de extinción, y frente a ellos hay toda una pléyade de individuos/as, una multitud de advenedizos, arribistas, fatuos… de aspirantes, en el mejor de los casos, a ser colosos, a ser inmortales, pero muy pocos o casi ninguno lo consigue, y nosotros, espectadores mortales, asistimos a este combate, a esta batalla agónica, entusiasmados ante tanta sangre y tanta masacre, porque los advenedizos se dan de hostias una y otra vez y quedan en evidencia contra un simple gesto, un simple plano, una simple idea, de los colosos, y mientras ciertos (ingenuos) espectadores creen que alguno de esos aspirantes peso pluma consigue ingresar en la liga de los grandes, otros (lúcidos, cabrones) sabemos que no, que esa altura estratosférica está al alcance de muy pocos…

¿Que quienes son, o han sido, esos titanes? Pues es muy fácil identificarlos. Extintos ya quedaron Tarkovski, Bergman, Kurosawa, Antonioni, Buñuel, Welles… y aún existen sus hijos, los vástagos de aquella grandeza:

FRANCIS FORD COPPOLA: Quizá el más grande cineasta vivo, pese a que sus años ochenta y noventa fueron muy inferiores a los setenta, pero nadie tiene nada de la inalcanzable altura de ‘Apocalypse Now’ y ‘The Godfather, part II’.

MARTIN SCORSESE: Que quizá posee la carrera más fluida, dilatada y fascinante de la actualidad…no tiene un ‘The Godfather, part II’, pero Coppola no tiene su regularidad y su constancia a la hora de entregar un trabajo extraordinario tras otro…

ROMAN POLANSKI: que es una leyenda del cine, que tiene en su haber cuatro obras maestras absolutas, y que a sus ochenta y seis años sigue entregando películas magníficas, contra viento y marea, para una carrera que seguirá siendo estudiada dentro de cincuenta años.

LARS VON TRIER: Quizá el más grande director europeo de la actualidad, un artista total, complejo, controvertido y nada complaciente, no apto para todos los paladares, pero de factura siempre exquisita y ambición y exigencia máximas.

JAMES CAMERON: El más grande director de sci-fi de la historia del cine es también un cineasta portentoso a la hora de filmar sobre tragedias históricas, y un artista de una gran categoría humana, en múltiples disciplinas, que ha llevado la técnica del cine mucho más allá de lo que cabría imaginar.

ZHANG YIMOU: Algo ninguneado en la actualidad, pero otro coloso de su oficio, otro gigante de la puesta en escena, el montaje, la belleza plástica…al igual que sus compañeros, posee un puñado de obras maestras incontestables, de una ambición casi épica.

WERNER HERZOG: Imposible no incluir al alemán en este exclusivo ramillete de titanes, pues en su filmografía, al igual que en la del resto, existen proyectos grandiosos, personajes más grandes que la vida, un sentido de la puesta en escena y el montaje que trasciende con mucho el cine convencional.

PAUL THOMAS ANDERSON: El único director estadounidense que parece haber recogido las esencias del grupo del New Hollywood de los setenta, y por tanto el único descendiente directo de cierto tipo de cine en desaparición, que él, con su genio, mantiene vivo.

ALFONSO CUARÓN: Quizá el más grande director mexicano de la actualidad, el más arriesgado, refinado y personal, y el de proyectos más extremos, sorprendentes y formalmente más ambiciosos, que a pesar de su corta carrera es ya una leyenda del cine.

HAYAO MIYAZAKI: el último gigante, quizá el más exquisito director de animación de la historia del cine, el más épico, humano y universal, y el de proyectos más grandiosos, como todos sus compañeros.

Y no hay más. Dejo fuera de esta lista, conscientemente, a otros dos norteamericanos, Terrence Malick y David Lynch, que también me parecen unos colosos, pero que están fuera de toda norma, y que pese a poseer varias obras maestras, merecen una consideración aparte.

Ahora llega la pregunta: ¿quién puede acercarse a estos titanes? Muy pocos, pese a que muchos lo intentan. De nuevo en el cine norteamericano, se han acercado, y mucho, Quentin Tarantino y David Fincher, dos magníficos cineastas (sobre todo el segundo). También Todd Haynes, con ‘I’m not There’ y ‘Carol’. Quizá Michael Haneke…Ang Lee… Paul Verhoeven…González Iñárritu… Muy pocos más.

¿Cómo incluir en esta lista, siquiera como aspirantes, a gente como Alejandro Amenábar, Peter Jackson, Christopher Nolan, Darren Aronofsky, Juan Antonio Bayona, Steven Spielberg, Clint Eastwood, Sam Mendes? Hablamos de leyendas, de jugarse el todo por el todo, de jamás, nunca, ceder a imperativos comerciales. Hablamos de estilo, de hacer empujar la nave, de jugarse el tipo con proyectos a todo o nada, de hacer avanzar el lenguaje cinematográfico, de un sentido del montaje único (consustancial en todos ellos), de una dirección de actores siempre superlativa, de una hondura, de una visión de conjunto. Estos aspirantes, o fuegos fatuos…algunos de ellos ha dirigido buenas películas, incluso filmes magistrales, pero jamás podrían ser considerados inmortales, titanes, y duele verlos en listas de directores en los que se incluyen a los otros. Esto es una lucha agónica por conquistar la eternidad, no un listado de la compra con los directores predilectos de cada cual.

This entry was posted in CINE.

4 comments on “Colosos y fuegos fatuos

  1. El Templo de la Fuerza dice:

    Según iba leyendo me faltaban precisamente Terrence Malick y David Lynch, pero veo que también están en esa gran selección. Muy acertado de tu parte meter al maestro Miyazaki, mucha gente “que ve películas” sufre de una animadversión hacia el cine de animación. Si no es CINE “Mi vecino Totoro”, “Porco Rosso”, “El viaje de Chihiro” o “Ponyo en el acantilado”, entre otras muchas de sus obras, ¿qué entiende entonces esta gente por cine?

    Le gusta a 2 personas

    1. Hola, amigo

      Sí, en efecto. En occidente el ninguneo al cine de animación, salvo el sempiterno Disney, es chocante. Y no tiene visos de cambiar. Allá cada cual. Por mi parte y la tuya y la de muchos más, lo importante es no seguirle la corriente a la mayoría en este tema.

      Me gusta

      1. El Templo de la Fuerza dice:

        Exacto Adrián, espero que con este tipo de artículos la gente pueda descubrir que hay cine más allá de los caminos extrictamente convencionales marcados por el dólar.

        ¡Una abrazo!

        Le gusta a 1 persona

      2. Bueno, no sé si voy a convencer a nadie, y tampoco me lee tanta gente, pero con estos textos por lo menos dejo mi punto de vista.

        Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: