CINE

Narrativa del tráiler de ‘Star Trek’ (2009)

No me parece JJ Abrams ninguna maravilla de director. Sí me parece, en realidad, un tipo muy listo, uno de los más listos de los actualmente andan por el panorama de la industria audiovisual estadounidense actual. Su extraña y ecléctica carrera como director alberga la tercera parte de ‘Mission: Impossible’, dos de los tres últimos, y nefastos, episodios de ‘Star Wars’, la bastante apreciable, aunque en modo alguno formidable ‘Super 8’, y las dos primeras películas del reinicio de la franquicia de ‘Star Trek’. En otras palabras, cine muy comercial, muy palomitero, grandes franquicias y mucha secuela. Como productor es uno de los más poderosos de la industria, una especie de aprendiz aventajado de Spielberg. Pero no voy a hablar más de su carrera, sino del tráiler de su segunda película como director, la ciertamente estimable, sin ser tampoco magnífica, ‘Star Trek’.

El mundo de los tráilers puede ser considerado un mundo aparte del cine, con sus propias reglas y sus propios objetivos narrativos, porque es narrativa. A menudo parecen cortados por el mismo patrón, todos, especialmente los norteamericanos, y también de muchos otros países, que tratan de emularlos. Se parecen demasiado entre sí, y cuando algún luminaria monta un nuevo tipo de tráiler que parece que funciona, todos le imitan como locos. En mi opinión, la mayoría de los tráilers cuenta demasiados detalles de la película hasta parecer, en el fondo, un resumen muy rápido de ella. Pero más allá de todo eso, convendremos en que los hay muy brillantes, capaces de llevarnos al cine sin remisión a ver la película que nos está anunciando. Y pocos hay tan brillantes como el tráiler principal (tenía otros, pero este es el principal) de ‘Star Trek’:

Dejando a un lado la valoración de la película, que ya digo está bastante bien sin ser extraordinaria, convendremos en que no cabe más épica en un tráiler, más intensidad, más frenesí y más grandiosidad. Pero aún más importante que todo eso, con este tráiler obtenemos dos cosas: en primer lugar casi un cortometraje cerrado en sí mismo, una historia completa que, sin contar casi nada del argumento de la película, y sin mostrar muchas imágenes comprometedoras de la trama, te introduce en su tono y en su mundo, y en segundo lugar, el dibujo del personaje principal, el capitán James Kirk, con una nitidez que yo no he visto en ningún tráiler anterior, al menos de su clase.

De hecho, casi parece un cortometraje dedicado a Kirk, a su viaje, su búsqueda e incluso su personalidad. Toda la estrategia narrativa de esta pieza, que está montada con un esmero magnífico, y con la evocadora música de ‘Freedom Fighters’ (que son como un grupo musical dedicado a entregar música apta para tráilers, aquí con su tema ‘Two Steps From Hell’) es la de un viaje, un itinerario personal, desde la caída libre, hasta el ascenso en la pared de hielo, pero siempre hacia adelante, como sugiere ese plano detalle de la mano impulsando la nave a mayor velocidad, sin olvidarse de la difícil relación de Kirk con Spock, visualizada en dos momentos esenciales como son la confrontación inicial en la academia y la mirada de mutuo respeto o reconocimiento en un momento posterior del trailer. Y por supuesto la épica. El film es épico, pero no tanto como aquí, con el villano de la función (Nero, un estupendo Eric Bana), como el reflejo retorcido del propio Kirk.

Todo funciona a la perfección en esta maravilla que muchos (entre ellos yo) vemos una y otra vez como ejemplo de lo que puede hacer un tráiler. Viéndolo se te hace inevitable acceder a la película, que a grandes rasgos es un trabajo inferior a esta joya audiovisual.

Estándar