San Christopher Nolan resucitado

Tras el primer brote de una pandemia que ha paralizado al mundo entero y que ha sumido a casi todos los sectores (entre ellos el cine) en una profunda crisis, llegan los primeros salvadores, autoproclamados y/o inducidos por una masa acrítica de espectadores, que hace tiempo que eligieron a sus ídolos de barro, y que por tanto están más que dispuestos a aceptar como una maravilla absoluta cualquier cosa que les pongan delante de los ojos, dejándose extasiar por artificios visuales. Y de entre todos esos salvadores, está a punto de llegar el más arrogante y sobrevalorado de todos ellos, el director británico, reconvertido en realizador estadounidense, Christopher Nolan, que desde que acertó con las dos primeras películas de su saga sobre Batman, es considerado poco menos que Dios Resucitado, y más aún ahora, con las hordas de espectadores ansiosos por ir al cine a olvidarse de la situación en la que vivimos, cuando advierte que con su último filme, ‘Tenet’, va a salvar los cines y a renovar el arte cinematográfico y a multiplicar los panes y los peces.

¿Qué haríamos nosotros, pobres mortales, triste plebe, sin estos mesiánicos héroes? Una de las noticias más increíbles que hemos leído acerca de este nuevo mastodóntico proyecto es que voló por los aires realmente un Boing 747…uno de esos eventos que sin duda ayudarán a que la película cambie el modo de hacer películas, desde luego… también hemos leído que los actores tuvieron problemas para entender del todo este nuevo galimatías laberinto genial de Nolan, y cuyo estreno vendrá acompañado de un libro cuya presentación reza lo siguiente:

«De la mano de Christopher Nolan, llega un thriller de espionaje que te volara la cabeza, tan original que el público estará reconstruyendo el puzzle durante años. ‘Los Secretos de Tenet’ llevará a sus lectores a un viaje exclusivo por la obra maestra de Nolan, ofreciendo una visión interna de todos los aspectos de su creación. Contará con comentarios del propio Nolan y un grupo de colaboradores clave como la productora Emma Thomas y el diseñador de producción Nathan Crowley. ‘Los Secretos de Tenet’ nos entrega una masterclass esencial que nos muestra el proceso del director y su visión creativa tan singular. Ilustrada con imágenes detrás de las cámaras y arte conceptual, esta es la exploración definitiva a una película que promete llevar tu imaginación tanto al futuro… como quizá al pasado«

Yo me imagino a Nolan en estos instantes, arrellanado en el sofá de su mansión, satisfecho de sí mismo, sabiendo que ha cumplido con su misión (antes siquiera de que el mundo sepa el resultado final), convencido de que acaba de firmar otra Obra Maestra insuperable como ‘Dunkirk’, o ‘Interestellar’, o ‘Inception’, consciente de que millones de fans de todo el mundo, engañados sabedores de su genio universal, podrán tener la inmensa suerte de tener una nueva película en pocas semanas, porque además se dice que ya que ha tenido la increíble valentía de estrenar en salas, pese a la que está cayendo, su película va a estar en muchas más salas de las que estaría normalmente, con lo que probablemente se compensará la limitación de los aforos, en un oportunista y repugnante altruista y generoso acto de aprovechamiento de las escasas oportunidades de las que gozan ahora mismo los directores.

¿Y de qué va, de qué trata, es Nueva Obra Maestra Insuperable de San Christopher Nolan? Es posible que ni siquiera él lo sepa, pues no lo ha explicado de manera fehaciente. Es posible que los actores, tal como han repetido en los medios, tampoco lo sepan. Incluso es posible que el espectador no llegue a saberlo nunca. Lo que sí es seguro es que se lo ha currado con el título de tal manera que es un palíndromo de tan solo cinco letras, que además, en el colmo del genio, puede tener las dos últimas letras dadas la vuelta, pues se lee casi igual de bien. Pero quizá sepamos algo más de que va este nuevo invento esta nueva maravilla si vemos su tráiler :

No sé el lector de estas líneas, pero yo, personalmente, me he quedado anonadado, extasiado, fascinado con sus imágenes y con sus palabras, frases como «algo peor que el holocausto nuclear», o eso de que tienes que sentirlo. Ese tipo de cosas capaces de atraer la atención del adolescente bakala cinéfilo exigente, de proponerle una experiencia cinematográfica única, que va a tener que ver varias veces antes de entender de qué va el jodido asunto…

Fuera bromas… ¿qué le pasa a la gente? ¿Es este tipo de cosas lo que necesita ver en una sala de cine? Que se me perdone (o no) mi habitual misantropía, pero sinceramente que les aproveche este refrito de Batman/Inception, con imágenes filmadas en Imax y música rimbombante sobre espionaje internacional. Por lo que a mí respecta, se pueden poner en un bucle infinito las películas de Nolan, las 11, hasta que su cerebro explote con tanta genialidad, y pueden inundar (como de hecho llevan haciendo más de diez años), las redes sociales con millones de comentarios laudatorios sobre el susodicho y sus pajas mentales en forma de película, que yo seguiré pensando lo mismo: que cada vez que me encuentro a alguien que alaba sin medida sus películas sé que me encuentro ante un bobo, un ignorante al que han tomado el pelo, pues Nolan y sus películas son mucho menos inteligentes de lo que parecen, y que dentro de diez o quince años sus películas no habrán cambiado el cine ni empezarán a entenderse los galimatías de sus argumentos, sino que esos bobos, o esos ignorantes, liberados de tanto hype, y tanta estupidez mediática, abrirán los ojos de una puta vez y verán que este hombre era un habilidoso realizador de entretenimientos rimbombantes y algo tediosos en la mayoría de los casos (aunque tiene un par de películas realmente buenas, que sucedieron por casualidad, por lo visto), y poco más.