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Cierta música posee el inefable hálito de lo evocador, lo lírico, y se te mete entre los huesos con la facilidad de un bisturí esgrimido con destreza. No necesita, por tanto, de varias escuchas, como suele suceder, para poder apreciar sus calidades, sino que desde el primer momento te asalta con su poder y su hipnosis. Es lo que me sucedió a mí con London Grammar, y con el puñadito de canciones que de momento llevan publicadas en los dos álbumes de estudio que hasta ahora conforman su breve trayectoria. Pero ya está claro que nos encontramos ante uno de los grupos del futuro del llamado, con cierta desgana, ‘Indie Pop’, aunque en realidad las características sonoras de este grupo escapan al calificativo fácil y a la etiqueta genérica que muchos necesitan para referirse al trabajo de una banda.

Surgidos en 2009 en la Universidad de Nottingham, la cantante Hannah Ride y el guitarrista Dan Rothman empezaron a escribir y tocar canciones juntos antes de terminar sus estudios, y se unieron al teclista y batería Dominic “Dot” Major, y no tardaron mucho tiempo en encontrar mánager y en tener listo su primer disco, quizá porque tanto el mánager como las discográficas se dieron cuenta muy pronto del potencial de este trío. Aparecía en 2012 el sencillo ‘Hey Now’, que alcanzó popularidad inmediata en la red, que era el aperitivo para su EP de debut ‘Metal & Dust’, que luego se vería recogido y ampliado en el LP de debut ‘If You Wait’, con nada menos que 17 cortes, en los que ya la singular y elegíaca voz de Hannah Reid destacaba con su impresionante rango vocal de contralto (la voz femenina más grave, de extraordinaria rareza), que otorga a las canciones un emotivo, casi místico, cariz, entre la nostalgia más sombría y la energía más luminosa.

De ese primer disco yo destacaría los temas ‘Hey Now’, ‘Strong’, el cover ‘Nightcall’ de Kavinsky (todos los buenos grupos se diferencian porque son capaces de crear buenos o incluso magníficos covers, a veces incluso superiores a sus originales) y el original ‘Flickers’, pero sí es verdad lo que algunos han dicho: resulta un álbum todavía algo deslavazado, todo lo contrario del segundo, el mucho más sólido y rotundo ‘Truth is a Beautiful Thing’, de 2017, que con catorce temas (más cuatro temas extras en su versión deluxe) es también un trabajo extenso, pero sensiblemente superior al inicial, con las guitarras, los teclados y las percusiones mucho mejor producidos y esta vez a la altura de la maravillosa voz de la Reid. Se hace difícil imaginar que sólo son dos músicos detrás de ella, pues a veces pareciera una orquesta entera, tocando con el objetivo de destrozarnos anímicamente con algunos de los temas más hermosos y emocionantes del indie reciente.

De todas ellas, mi preferida tal vez sea la bella y sentida ‘Hell to the Liars’, que casi parece un lamento y que posee un halo trágico y una capacidad de sugestión extraordinarios, tanto que es capaz, como todas las grandes canciones, de hacerte sentir muy lejos de donde estás y al mismo muy cerca de ti mismo, como si atravesaras un bosque en mitad de una tormenta, como si experimentaras un dificultoso viaje del que salir un poco más sereno y un poco más vivo. Y no es la única de ese gran disco, pues también tiene grandes temas como ‘Rooting for You’, ‘Big Picture’, ‘Oh Woman Oh Man’, ‘Who Am I’, ‘Everyone Else’ o ‘Truth is a Beautiful Thing’, excelentes, sentidas, evocadoras canciones, que les alejan de lo Pop para enmarcarles casi como narradores de la pérdida, la melancolía y el viaje iniciático.

Esperemos que les depara el futuro. De momento van tranquilos, sin prisas, sin querer sacar un disco cada año o cada dos años, a su ritmo. Quizá se apaguen pronto, como tantos grupos, o quizá se conviertan en un trío de referencia, el que quiso ser Keane y no lo consiguió, comenzando de manera fulgurante y convertidos ahora en una banda irrelevante. A lo mejor ‘London Grammar’ sí lo consigue. Por lo pronto, aquí dejo su segundo álbum para que el lector pueda disfrutarlo:

2 comments on “London Grammar, o el lirismo en el sonido

  1. Futbolín dice:

    Si hay un infierno para los mentirosos (hell to the liers) debe de estar abarrotado, privilegiada voz la de Hannah Ride.

    Le gusta a 1 persona

    1. Casi tan lleno como el círculo de los traidores.

      Sí que la tiene…

      Le gusta a 1 persona

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