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La A del teclado de mi ordenador está casi borrada de tanto usarla. Lo cual me sorprende, porque no hace tanto tiempo que lo tengo, y el resto de las teclas están perfectas. Aunque tiene sentido, porque es la tecla que más se usa…

Durante algún tiempo estuve acariciando la posibilidad de escribir un libro con cuatro o cinco relatos largos, todos ellos de aventuras, enmarcados en distintas épocas de la historia, y todos ellos de aventuras, de supervivencia, de suspense y terror, y el volumen llevaría por título, pensaba yo, sencillamente la letra A. A de aventuras, por supuesto. Luego deseché la idea, aunque es posible que la retome en un futuro. Pero estaremos de acuerdo en que titular a un libro, ya sea una novela, una colección de cuentos, o lo que sea, con una sola letra, con la letra A, queda bastante raro. Cualquier editor me aconsejaría que desechara la idea. Esto es la introducción de lo que realmente quiero hablar.

Algunos de los que siguen estas páginas mías son escritores. Lo sé, leo sus páginas también. Los hay articulistas, poetas, y también narradores, que dejan sus cuentos y relatos en sus blogs. Ellos saben perfectamente de lo que voy a hablar… y es que a veces no sé qué tipo de escritor soy, si es que realmente soy escritor. Ya tengo terminada mi quinta novela, y en cuanto pueda registrarla, después de que unos pocos la hayan leído, procederé a publicarla en Amazon. Esta novela, que no es demasiado larga (unas 85.000 palabras, si no recuerdo mal…) bien podría formar parte de ese ciclo de historias de aventuras a las que antes me he referido, aunque quizá, por su longitud, no podría ser considerada ni siquiera un relato largo o novela corta. Es otra de mis historias de supervivencia, en realidad. ¿Es eso lo que quiero escribir el resto de mi vida? Absolutamente sí.

Pero también quiero hacer otras cosas. En realidad, me gustaría escribir muchas cosas y sólo una al mismo tiempo. ¿No les sucede a los compañeros que me siguen, y a los que sigo, y que quizá lean estos párrafos, que existe un tipo de literatura, de narración, al que están abocados por naturaleza, y otro, quizá bastante distinto, que desean alcanzar, que desean ser, en mi caso un escritor más artístico, más de creación. Porque sé que puedo hacerlo, aunque probablemente me cueste mil veces más esfuerzo, más sufrimiento y aún menos disfrute del que me da escribir mis relatos y mis novelas de supervivencia. Y tampoco me importaría ser un escritor satírico, y un escritor activista, y un escritor de Sci-Fi (de hecho tengo una novela de ese género…). Pero no puedo serlo todo. Estoy cerca de alcanzar el ser un verdadero escritor, lo noto, porque aquello que escribo empieza a convencerme a mí, empieza a gustarme y a resultarme convincente. Y he de decidirme. Quizá ya me haya decidido…

En esta novela que voy a publicar en Amazon, todo es nieve, y soledad, y luchar por sobrevivir un día más. Corrigiéndola, volviéndola a leer, me he dado cuenta de que he conseguido el tono apropiado, con el que quiero inducir al espectador en un estado de ánimo muy concreto. Ojalá lo logre, así la lean 100 personas, o 1000, o sólo 50. Pero siento dentro de mí, todavía, el ímpetu de escribir cosas demasiado dispares, como si quisiera abarcarlo todo, como si fuera capaz de escribir cualquier tono narrativo… y tengo que darme cuenta de que eso no es cierto. Que nunca podré. Que he de saber quién soy. Fiarme de mi instinto, el que me dicta qué he de escribir a continuación, cómo crecer, cómo evolucionar, para que cuando llegue el día en que me lean más de 400 personas, que puede que un día llegue, sienta que he hecho el camino correcto.

Pero no es fácil. Nada fácil. Quisiera estar todo el día escribiendo, y no tengo fuerzas para ello. Quisiera escribir sobre cine y literatura durante horas, y luego dejarlo un rato y ponerme con nuevos proyectos literarios, pero el tiempo es limitado. No debo precipitarme, ni estresarme, ni pedirme más de lo que puedo hacer. Lo estoy haciendo bien. La novela anterior a esta es lo mejor que he escrito. Aún puedo superarme. Aún puedo seguir creciendo. No voy a rendirme.

Puede que llegue el día en que no sólo la letra A esté borrada, también la E, y la S, y otras letras tan comunes en su uso como ellas. Tampoco tiene importancia. Nunca miro el teclado cuando escribo. Tan solo cuando trato de introducir una contraseña y estoy tan dormido, o tan cansado, que no hay forma de que entre, y para asegurarme he de bajar la mirada y meter letras y números. Pero el resto del tiempo no miro las letras. Me enseñaron bien cuando di cursos de mecanografía. Los dedos se mueven casi por si solos, y no cometo errores. Ojalá fuera igual cuando escribo ficciones. Quizá retome el proyecto de los relatos de aventuras unidos entre sí en un volumen, pero también tengo varias ideas para novelas, otras para novelas cortas o relatos independientes, y el libro sobre Coppola…Qué complicado es decidir qué es lo prioritario…

No sé quién dijo eso de que “hagas lo que hagas, te equivocarás”… Lo que también podría significar que “hagas lo que hagas, acertarás”.

Mucho ánimo a todos los amigos escritores que surcamos por WordPress. Dejar de escribir significa, simplemente, la muerte.

4 comments on “A

  1. Futbolín dice:

    Ponle una fundita a la A, hy quien aconseja barnizarlas con no se que producto protector, a mi madre también se le borran las letras de las teclas y tampoco mira el teclado cuando escribe es buena mecanógrafa, yo siempre miro el teclado de reojo, no escribo ni mucho menos tanto y jamás se me borró una tecla, tengo demasiados ordenadores y el esfuerzo se reparte, en cualquier caso ves despacio que no hay prisa y no te estreses, disfruta de la vida y obsérvala tranquilamente, escribirás menos pero serán obras imperecederas, estoy seguro.

    Le gusta a 1 persona

    1. Es lo que intento, amigo, no estresarme. A veces no lo consigo.

      Le gusta a 1 persona

  2. JJ dice:

    Hola Adrián,

    Me alegra mucho saber que tienes tantos proyectos por delante y espero poder acabar leyendo la mayoría de ellos.

    Me ha llamado la atención especialmente que hayas escrito uno de Ciencia ficción. Te pregunto porque es mi género predilecto y al que más tiempo suelo dedicar. ¿Podrías contarnos más acerca de esa obra?

    Un saludo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Es una obra muy salvaje, casi un western… en realidad todo lo que escribo son westerns. Es futurista y apocalíptica, y creo que bastante más influenciada por cómics de ciencia ficción, que por novelas… Quizá también la ponga en Amazon…

      Le gusta a 2 personas

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