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Las impunes atrocidades del mundo contemporáneo (II): Los innumerables crímenes de Estados Unidos

Trump dijo que haría América grande otra vez… ¿Cuándo ha sido Estados Unidos grande?

Raoul Peck

Allí afuera no hay nada. Sólo tenemos esta roca en mitad de la nada. Y por desgracia uno de los países más poderosos de esta roca es también el más asesino, porque está dirigido por auténticos psicópatas, fanáticos que en su loca carrera por el poder absoluto no dudarán en destruir a la misma civilización si no pueden conquistarla.

Los crímenes de Estados Unidos son tantos y tan numerosos, que cualquiera que se crea ese mantra de que son el adalid de la libertad, o el líder del mundo libre, debería acudir al frenopático a hacerse un buen chequeo

A pesar de las enormes mentiras propagadas durante décadas, solamente quedó un 1% de la población indígena de ese territorio. Las llamadas Guerras Indias, como consecuencia de la expansión ilegal de los Estados Unidos, terminaron con la cultura ancestral que ocupaba aquel continente. En menos de un siglo, su población quedó masacrada. Víctimas aproximadas: varios millones.

Los Estados Unidos construyeron su economía en base a la esclavitud durante cientos de años. En tiempos de Abraham Lincoln, el presidente que consiguió abolirla, se calcula que había casi cuatro millones de esclavos. Las víctimas mortales, obviamente, es imposible calcularlas.

Estados Unidos es el único país del mundo que ha lanzado bombas nucleares contra un país enemigo, y también el primero en hacerlo sobre población civil. El 6 de agosto de 1945 dejó caer la bomba sobre Hiroshima, y el 9 de agosto sobre Nagasaki. Se supone que se hizo para lograr la rápida rendición de Japón en lugar de una guerra larga y tortuosa contra un enemigo que feroz que se resistía a capitular, pero en realidad aquello tuvo lugar para demostrar al mundo la capacidad destructiva de EEUU. Más de 250.000 personas murieron como consecuencia de las explosiones, pero varios cientos de miles más lo hicieron por las secuelas y la radiación subsecuente.

Esto es conocido por todos… Lo que poca gente sabe es que los gringos, como venganza por el ataque a Pearl Harbor, y antes del lanzamiento de las bombas nucleares, estuvieron semanas bombardeando Japón y exterminando (es la única palabra que se puede aplicar) a más del 80% de la población masculina en una gran parte de la isla. Las bajas humanas se calculan en más de dos millones.

Desde entonces los Estados Unidos han sido fieles a su estilo y han bombardeado países en los que la mayoría no era de etnia blanca, precisamente. En la Guerra del Vietnam (que duró veinte años, de 1955 a 1975), país que invadieron de forma ilegal con la excusa de acabar con los comunistas, entre bombardeos y combates, murieron quinientos mil civiles y doscientos mil soldados vietnamitas, por cincuenta y siete mil soldados estadounidenses. En la primera Guerra del Golfo murieron cincuenta mil soldados iraquíes. En la segunda ciento veinte mil. Novecientos mil muertos en la guerra de Afganistán (2001-2021), un tercio de ellos civiles.

Ese país orgulloso de su espíritu guerrero saca pecho de que ganó casi todas sus batallas en el siglo XIX, por no decir todas. Pero en el siglo XX las cosas se le han torcido, y en el siglo XXI no tiene visos de mejorar para ellos. Mucha gente conoce su derrota en Bahía de Cochinos, pero poca de su desastrosa contienda en la Ocupación de Nicaragua y otras que tuvieron lugar en las Guerras Bananeras.

Los Estados Unidos han promovido golpes de estado, gobiernos títeres y destrucción y penuria en medio mundo. Han hostigado, han provocado y han presionado a naciones soberanas para que actuaran según sus intereses, sin importarles las consecuencias que esto pudiera traer a su población civil. Y ahora, con el conflicto de Ucrania, vuelve a autoproclamarse el superhéroe de la película y el que está dispuesto a llevar la voz cantante. Pero sabe que su influencia en el mundo va decreciendo a pasos agigantados, y que ya solo puede formar alianzas, urdir navajazos comerciales, y esperar su momento para quedarse con todo… aunque ese todo sea un montón de cenizas humeante sobre el que sentarse, satisfecho de sí mismo.

Porque Estados Unidos no es un país. Ni siquiera tiene nombre. Es un negocio. Y en los negocios no caben amigos, ni medias tintas, ni capacidad diplomático. En los negocios manda el más cabrón, el más astuto y más ladino. Y a eso nadie le gana a los Estados Unidos de América.

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2 comentarios en “Las impunes atrocidades del mundo contemporáneo (II): Los innumerables crímenes de Estados Unidos

  1. Los imperios necesitan que les descabalguen, mejor un mundo multipolar, aunque les costará admitirlo, en la cima se vuelven como bestias salvajes y depredadoras que a diferencia de las bestias normales comen y matan hasta cuando no tienen hambre por puro sadismo.

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