PRESENTACIONES

Proyectos

Unos cuantos para este año, aunque es obligado decir que se irán cerrando si la salud y el tiempo lo permiten, que nunca se sabe tal como está la cosa, después de dos años de pandemia y con el mundo cada vez más convertido en un circo grotesco…

Para empezar seguir escribiendo, por supuesto. Y me refiero a ficción. Tengo pendiente cerrar un manuscrito que me está costando bastante cerrar pero con el que quizá pueda hacerme un hueco en alguna editorial. Pero tampoco me corre prisa, porque acabo de empezar otro manuscrito, una nueva novela que sí va a ser la séptima (larga, de más de 80.000 palabras) que escriba en mi vida y con la que por el momento me siento bastante entusiasmado, porque es una temática que siempre he querido abordar y un estilo con el que siempre me he sentido cómodo.

Mi idea era escribir tres proyectos consecutivos este año que estarían entrelazados entre sí, y de eso también tengo material avanzado, pero por el momento voy a dejarlo en la recámara para prepararlo mejor. Es mi intención que sea lo mejor que he escrito y en lo que más ambición literaria llegar a poner, así que quiero hacerlo bien, sin prisas y reflexionando todo lo posible. Pero también me apetece mucho la novela con la que voy a estar los próximos tres o cuatro meses, o sea que todo bien. Si tengo tiempo (que no lo tendré…) me gustaría seguir trabajando en mis relatos y volver a relatos largos, o a novelas cortas, pero supongo que eso será después de ese gran proyecto.

Queremos darle mas visibilidad al podcast, por lo que vamos a intentar estar más activos (siempre que Carlso y JJ también tengan tiempo) y vamos a intentar meter el acelerador en ese sentido. Creo que estamos cerca ya, después de seis capítulos, de hacer un programa lo bastante redondo y profesional para que no se le pueda reprochar nada. Ya veremos.

Tengo un bonito proyecto entre manos que voy a ir haciendo cuando los otros proyectos me dejen algo de tiempo que es un gran libro de no ficción sobre las más grandes series de esta etapa extraordinaria de series que comenzaría con la inevitable, ‘Twin Peaks’ (1990-1991/2017), que fue la que lo cambió todo y la que abrió el camino de lo que ahora mismo algunos denominan la edad de oro de este formato narrativo tan interesante, en el que por supuesto hay muchos títulos sobrevalorados y otros a los que habría que empezar a valorar como se merecen. Sería un libro de gran envergadura en el que voy a intentar explicar por qué pondría unas series por encima de otras y cuáles de ellas conformarían el verdadero canon de este soporte. Con calma y sin prisas, aunque sin pausa.

Y también quiero seguir alimentando esta página, por supuesto, en la que tal como dije hace unos días quiero empezar a dejar textos más elaborados y personales. Supongo que al final escribiré aquí cuando algo me exhorte a hacerlo, que suele ser bastante a menudo.

Todo esto, claro, renunciando a ese bien tan precioso que es dormir, y dando por hecho que no me va a dar el tiempo ni las energías para todo, pero al menos hay que intentarlo, porque luego pasan los meses y algunos queremos que nos sirvan para algo más que para escurrírsenos entre los dedos como si fueran arena.

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PODCAST, PRESENTACIONES

Nuestro podcast: Cíclopes & Minotauros

Yo creo que funciono por reacción, más que por acción, por lo menos en determinados casos. ¿Que la crítica cinematográfica continúa insistiendo en que el cine más valioso (mundial) es el estadounidense de los años treinta, cuarenta y cincuenta? Pues yo me paso media vida desmintiéndolo y tratando de sostener ideas muy diferentes. ¿Que la crítica literaria se borra y se dedica a sostener a verdaderos engendros que jamás debieron ser novelistas (y que ellos saben que no lo son, pero el dineral que ganan les convence de lo contrario)? Pues yo me paso años escribiendo en mi página sobre mis ideas sobre literatura, y dejando críticas literarias, y dejando claro que no estamos todos igual de aborregados con los bestsellerados que además de vender quieren convencernos de que sus libros valen algo. ¿Que escucho podcast en los que, salvo raras excepciones, todo el mundo está de acuerdo en todo, el debate teórico está desterrado, y les falta pasarse el episodio dándose palmaditas en la espalda unos a otros? Pues monto yo un podcast con mis amigos, a ver si podemos ofrecer otra cosa, y llevarnos la contraria unos a otros, y llegar así a alguna parte.

El podcast es ‘Cíclopes & Minotauros’, que de momento puede escucharse en Ivoox aunque pronto podrá hacerse también en Spotify, del que ya puede escucharse su primer capítulo, y en el que nos hemos juntado el poeta Javier Gallego, sobre quien ya he escrito en esta página (y he dejado algunos de sus poemas), el historiador Juan Martínez y yo mismo, de momento (porque es muy posible que en un futuro se nos una más gente), y sobre todo vamos a hablar de literatura, de cine, de historia, de ciencia… y de que lo se nos ponga por delante que esté conectado con esos temas y que consideremos interesante debatir. En este primer episodio hemos hablado de Dante, de Cervantes y de historia, lo que nos ha servido como excusa para que cada uno presente su especialidad: la poesía en el caso de Javi, la historia en el caso de JJ, y la narrativa en mi caso. Ha sido un primer esbozo, una primera semilla, que esperamos que germine en posteriores y más enriquecedores debates en las que nadie esté de acuerdo con nadie salvo consigo mismo, y se vea en la necesidad de defender sus argumentos de manera razonada, que creo que es lo más difícil que puede hacerse desde un punto de vista intelectual.

De momento nada de música, ni de presentaciones verbales de quienes somos, ni efectos sonoros típicos de youtubers o influencers. Sólo hablar sobre lo que nos interesa y sabemos que también interesa a bastantes oyentes. Cuanto menos nos parezcamos al típico podcast, mejor. Y sospecho que a medida que hayamos haciendo capítulos nos iremos pareciendo todavía menos. Y cuanto más estemos en desacuerdo (y en este primer episodio, por desgracia, estamos de acuerdo en demasiadas cosas…) será un programa aún más interesante. He habilitado, además, una página web del programa (y pronto también una cuenta de twitter), en el que se irá haciendo compendio de los episodios y además se ofrecerá documentación sobre todo lo debatido en el capítulo en cuestión. De modo que ya está todo dicho. Ojalá los lectores de esta página, y los de la página de Javi, y los seguidores de Juanjo, además de otros muchos, juzguen interesante y valioso este esfuerzo. ¿Empezamos?

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PRESENTACIONES

¿Contenidos de pago?

Escribo esta introducción a modo de explicación por los contenidos de pago y también a modo de presentación de esta nueva página, que sigue siendo la misma pero no, pues aunque sigue teniendo la misma cabecera (Imágenes, sonidos y palabras) y la misma vocación de hablar sobre narrativa y sobre arte en general, principalmente, hace ya un par de semanas que posee un nuevo dominio, adrianmassanet.com, un nuevo aspecto, en mi opinión mucho más interesante que el anterior y nuevos horizontes a explorar, gracias a las herramientas que ahora WordPress ha puesto a mi disposición. ¿Una de ellas?: la posibilidad de hacer que algunos contenidos destacados sean de pago, es decir que el potencial lector tenga que suscribirse a esta página, pagando la cantidad de 7,5€ al mes para poder verlo todo, o 75€ al año, que a mí me parece una cantidad bastante ridícula dada la cantidad de cosas que voy a dejar aquí y del trabajo que me lleva hacerlas, pero que seguramente a cualquier lector le parezca una desmesurada exigencia por mi parte. Y probablemente, en cierto sentido, no le falte razón. Pero dejen que me explique.

Porque seguramente algunos estarán pensando: «bueno, el Massanet, cómo se sube a la parra, que ya tiene unos cuantos seguidores y aspira a que le paguen por escribir»… o: «muy mal de pasta tiene que estar este hombre para empezar a cobrar por las cosas que escribe»… o: «¿quién se cree que es? antes me caía bien, me parecía un escritor y crítico interesante pero ahora va de estupendo y no va a rascar ni un duro, que se joda, que se hunda en la miseria y blablabla». En realidad no tiene nada que ver con ganar dinero (aunque parezca lo contrario), ni con aspirar a nada. Sólo tiene que ver con compartir los relatos y libros de no ficción que escribo, pero de tener la dignidad de no escribirlos ni compartirlos gratis. Nada más. Soy plenamente consciente de que hasta que no me convierta en un escritor conocido (en el muy hipotético caso de que eso llegue a suceder…) nadie va a entrar en esta página a pagar por nada. Pero yo no voy a escribir un relato de 10.000 o 20.000 palabras y a publicarlo en esta página para que la gente pueda verlo gratis, como tantos compañeros de la red hacen cada día, en este y en cualquier otro país del mundo. Y creo que yo también hago muy bien.

Los artículos y otros contenidos diarios que iré publicando serán libres, por supuesto (aunque protegidos con la licencia Creative Commons que se puede encontrar en la columna desplegable de la derecha), así como todos mis ensayos breves y el acceso a mi obra crítica, que quería añadir a esta página, pero que por el momento no es posible. Pero el libro que estoy escribiendo, más bien el ensayo analítico, sobre la obra de F.F. Coppola, que he titulado ‘Príncipe de las tinieblas’, va a ser en su totalidad de pago, como ya se puede comprobar, así como la mayoría de relatos y otras ficciones que vaya dejando aquí. Los fragmentos o diversos capítulos de ‘Príncipe de las tinieblas’ serán de libre lectura durante dos semanas, para que cualquiera pueda acceder a ellos, pero luego, en su página principal, quedarán de pago. Así mismo algunos relatos breves que escriba serán libres, pero los más ambiciosos, los que tengo intención de publicar en papel, no pueden serlo. El primer paso de creerte bueno en tu trabajo, de creer que lo que haces vale algo, es nunca hacerlo gratis.

El año que viene, si todavía seguimos aquí y no nos ha caído en la cabeza un pedrusco de un kilómetro de diámetro o me ha llamado la parca para no escribir nunca más, voy a publicar en Amazon mi primera novela, que yo creo que es una excelente presentación de mi mundo narrativo y que va a gustar mucho a cualquiera que quiera adquirirla por el muy accesible precio que va a costar hacerlo. Así mismo, el volumen de relatos que terminé ayer, que creo son los mejores y más valiosos que he escrito jamás, también los publicaré en ese medio, y los colgaré en esta página, con dos o tres párrafos de presentación, y el resto del texto bajo suscripción. Por otro lado tengo intención de publicar poemas o trabajos literarios de escritores que me vaya encontrando y cuya labor me parezca interesante, como la de mi buen amigo Javier Gallego, del que ya publiqué su hermosa balada ‘Caminante’.

¿Todo bien? ¿Alguna duda? ¿Empezamos con esta nueva aventura? Por lo menos me paro a contar un poco en qué va a consistir, mientras que otros simplemente ponen su web de pago sin más, o ganan dinero publicitando grandes marcas en su canal de youtube o en su página web. A mí esas cosas no me gustan. Yo no soy un publicista, y creo que hay que ser honesto y directo con los que se interesan por tu trabajo. Pero si hay cualquier duda, queja o descalificación (prometo que si alguna vez me llega alguna y es lo bastante creativa pasará el filtro) para eso está el cajetín de comentarios de más abajo. ¡Muchas gracias a todos!

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PRESENTACIONES

Dos excepciones: ‘Red Dead Redemption II’ y ‘The Last of Us, Part II’

Yo no soy un purista ni lo he sido nunca. Lo descubrí tarde, y fue porque leí y conocí a los que verdaderamente lo son. Creo en la especifidad de cada arte, pero también creo que las arte se contagian y se contaminan unas de otras continuamente, y que eso no puede ser casual. Es muy posible, e incluso altamente probable, que de ese contagio, de esa contaminación entre artes y entre soportes narrativos, surjan los avances técnicos y expresivos de cada una de ellas, y así la arquitectura se contagió de las necesidades y las propiedades estéticas de la escultura, y esta a su vez de la expresividad y voluptuosidad de la pintura, y existen artistas, siempre han existido, capaces de extraer una melodía de un cuadro, o una película de una canción. En realidad, cuando encontramos esos ejemplos de arte bastardo comprendemos mejor los límites de cada campo que cuando cada uno se dedica a lo suyo sin dejarse influenciar por lo que le rodea.

Digo esto porque yo siempre he defendido, y seguiré defendiendo, que los videojuegos no son un arte narrativo, y en caso de serlo, lo son muy de baja calidad. Son juegos, ni más ni menos. Pretender que tengan el alcance poético, estético, narrativo o conceptual de una película o una novela me parece ridículo. Ya me parece ridículo pretender que muchas películas tengan el alcance de la literatura, más aún en su caso. Y esto resulta muy fácil desmontarlo sobre todo teniendo en cuenta que por lo general (y hablo en general, porque conozco casos de amigos que no cumplen con esto que voy a decir) los que son muy jugones no suelen tener mucha formación ni el menor interés en literatura ni en cine, aunque luego se pasen la vida defendiendo que están a la misma altura, con el único objetivo de elevar la categoría del hobby en el que se gastan el dinero y con el que se pasan las horas muertas destrozándose las muñecas y las cervicales. Lo escribí aquí: los videojuegos poseen valores estéticos y de diseño innegables, pero son juegos, en la enorme mayoría de los casos se diferencian del Monopoly porque están hechos en 3D y tienen animaciones.

Tampoco son películas interactivas. Si dentro de veinte o treinta años, tal como pasa en cierto libro luego llevado al cine por Steven Spielberg, la gente se pasa la vida con unas gafas de tres dimensiones, no creo que se piensen que están en una historia narrativa o en un soporte artístico de ninguna clase: estarán simplemente jugando a carreras, a tiros o a aventuras gráficas. Esta manía de intentar competir con el cine es algo bastante infantil, fútil e innecesario… Sin embargo… sin embargo voy a hacer una excepción, y no porque de repente me haya dado un rapto de experimentación, o porque quiera que también entren a leerme fans de Final Fantasy, sino porque es verdad que no soy ningún purista, y hay dos casos concretos que me parecen, estos sí, algo más que videojuegos. Y me refiero, por supuesto, a los dos títulos que el lector sabrá cuáles son si ha leído el título de arriba del todo: ‘The Last of Us, Part II’, creado por Neil Druckmann para Naughty Dog y ‘Red Dead Redemption II’, desarrollado por Rockstar Games.

De modo que en cuanto sepa cómo afrontar el análisis de estos dos títulos los incluiré en el espacio Cinema & Letras, aunque tengo unos cuantos textos por terminar y publicar (de libros, de películas…), y que ya iré sacando en cuanto tenga un poco más de tiempo. Porque pese a que ambos títulos son videojuegos, hay en ellos bastante de cinema y bastante de letras. En definitiva hay algo narrativo en ellos, y creo que merecen la pena ser glosados. No soy un jugón, y seguro que muchos expertos de esta materia que me dirán que otros títulos que merecen igual o más la pena que ellos. Pero yo no lo creo. He jugado a bastantes juegos y por primera vez noto los personajes reales, y no como muñecos sin vida, por muy bien hechos que estén. En ‘Red Dead Redemption II’ siento el ambiente, la atmósfera, percibo unos caracteres sólidos, me cuentan una historia lo suficientemente interesante. En ‘The Last of Us, Part II’ percibo la tensión de un buen filme de terror, y la densidad de un relato de supervivencia extremo. Siento a Arthur Morgan y a Ellie seres tan vivos, por primera vez, como los de una película o una novela. Y solamente por eso creo que merece la pena intentarlo. Y será la única vez que lo haga, salvo que los de Rockstar Games y los de Naughty Dog vuelvan a dejarme con la boca abierta.

E insisto, lo haré en cuanto sepa cómo enfocar su análisis.

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Muchos proyectos

Te pones a escribir, a leer, a juntar cosas, y sin que te des cuenta se te acumulan los proyectos. Anuncio que abro otra página (sí, la tercera…), después de esta ‘Imágenes, sonidos y palabras’, que ya lleva más de un año abierta, y de mi ‘Archivo de Mini Críticas’ (en el que ya llevo publicadas unas 1.500, y en el que seguiré dejando minicríticas según me vaya acordando de las que todavía no he dejado y según vaya teniendo tiempo libre, pues tampoco me corre prisa llegar al final…). En esta nueva página voy a dejar críticas literarias y cinematográficas, entre las que también se incluirán críticas a series de las que haya visto temporadas completas, y como no se me ocurre ningún nombre mejor, pues ahí va ese ‘Cinema & Letras’ que seguro que no encajaría en ninguna lista SEO, pero me trae absolutamente sin cuidado.

Yo creo que así queda todo un poco más ordenado. Por una parte este sitio, que va a ser el principal el de referencia y el que más voy a cuidar en cierto sentido y en el que voy a dejar artículos de creación, de opinión y de debate, luego el de minicríticas con valoraciones a películas de todos los tiempos, y finalmente uno de críticas más amplias, sobre películas, series y libros, en las que comentaré de manera profesional, como siempre (no me va eso de ser un juntaletras como esos blogueros o influencers, yo lo mío me lo tomo en serio, aunque no me paguen), las películas que me apetezca comentar, que quizá ya tengan su valoración en el archivo, pero que seguro que algunos lectores agradecerán que amplíe, y así no me veré obligado a dejarlas aquí.

La cosa sigue, porque en un futuro, si todo va bien, hay tiempo y no me vuelvo pirado del todo (si es que no lo estoy ya) mi idea es juntar estos tres espacios en uno solo, en otra plataforma, algo que llevo un tiempo preparando pero que no es tan fácil, porque requiere trabajo y elaboración y hacer las cosas bien. Pero a grandes rasgos significaría tener las minicríticas, y las valoraciones más extensas, y mis artículos y ensayos más generales de aquí, todo en un mismo sitio mucho más profesional, además de algunos de mis relatos y más cosas que tengo preparadas. A ver si es posible y soy capaz.

Como puede ver el amigo lector, el nuevo espacio es exactamente igual que este en cuanto a su plantilla (entre otras cosas porque todas las demás son una puta mierda, incluidas las de pago…) y por razones absurdas me apetecía tener una página con el fondo negro y las letras blancas, para cambiar. También lo dejaré ahí al lado, en la columna del resto de páginas y asuntos más importantes.

De modo que en un futuro próximo bajaré un poco el ritmo de esta página mía, en la que escribo prácticamente todos los días, para dejar algo así como dos artículos semanales (uno entre semana, los miércoles o los jueves, y otro el fin de semana, los domingos por ejemplo), mientras sigo recopilando para el archivo y mientras voy dejando comentarios más largos y elaborados de películas de las que me guste escribir (y que no necesariamente me parezcan buenas películas…). Al mismo tiempo aviso de que estoy preparando un largo ensayo sobre la vida y obra de Francis Ford Coppola, que sería a grandes rasgos un libro que me gustaría ver publicado en un futuro, y del que iré dejando algunos capítulos o partes en este ‘Imágenes, sonidos y palabras’. Pero eso será también cuando esté un poco más descargado de mis trabajos literarios, algunos de ellos todavía candentes de la cantidad de horas que me queda por echarles. Muchos proyectos, como podéis ver.

Muchas gracias a todos los amigos por leerme.

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Poniendo estrellitas

Antes de dejar por unos días de escribir nuevos artículos, por todo eso de la Navidad, la familia, los viajes y follones miles, aviso con esta breve introducción, para todo aquel que le interese leerlo, que estoy preparando un enorme archivo de minicríticas, al que he llamado, precisamente Poniendo estrellitas, y que va a contener minicríticas de todas las películas que recuerde haber visto, para hacer un listado lo más grande posible. Había pensado hacerlo en este mismo espacio, pero es logísticamente imposible.

Serán minicríticas, muy breves, de apenas un párrafo, al estilo del gran Jaume Genover de Fotogramas, acompañadas de las susodichas estrellitas. Todas la entradas (una por película), podrán ser comentadas por si alguien quiere hacerlo y decirme lo equivocado que estoy o lo tonto que soy. Así mismo, entre las categorías (nacionalidad y año), y las etiquetas (año de producción, número de estrellitas concedidas, nombre del director), el ocasional lector podrá ir viendo un listado más general en uno u otro sentido, que espero aporte un poco más de mi punto de vista de esto del cine y también, por supuesto, me haga aprender cosas nuevas.

Y dirá el inopinado lector de esta introducción: ¿y para qué diablos te pones a hacer algo de esa envergadura? Pues porque me apetece, y además quizá así llegue a saber algún día cuántas películas he visto. O quizá me quisiera preguntar ¿y cada cuánto lo vas a actualizar? Y yo contestaré que en teoría todos los días dejaré unas cuantas, porque son muy pequeñas. Y no voy a poner cosas como creo que, o mi opinión es que….o frases como esa políticamente correctas. Pongo lo que opino muy escuetamente, sin argumentar (de hecho es posible que pueda ir dejándolas también desde mi móvil), que no es ese el objetivo de ese archivo. A otras preguntas como si se me ha ido la pinza, si no tengo nada mejor que hacer o cuanto tiempo voy a tardar en hacer un archivo decente contesto muy rápidamente y por orden: sí, tengo mejores cosas que hacer pero es algo que me lleva rondando la cabeza un tiempo, yo creo que en un año o dos tendré puesto todo.

Como no quiero dar la brasa a los seguidores de wordpress con 20 entradas diarias o cosa así, quizá haya momentos en que el archivo esté en modo privado, así no bombardearé con novedades en el lector del programa. Y a continuación volveré a ponerla visible. Eso es todo. Cuando tenga tiempo haré una página, que irá en la columna donde está por ejemplo el Áspero Compendio de Directores.

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PRESENTACIONES

Unas cuantas propuestas absurdas y disparatadas para el 2020 y más allá

1ª Dado el cabreo que mucha gente, sobre todo en EEUU, sentía cada vez que el personaje de Apu salía en pantalla en ‘Los Simpson’, ya que al parecer propagaba clichés racistas sobre los hindúes, propongo que también borren del show al subnormal de Ralph, que con su presencia ofende a los discapacitados mentales, y a Marge Simpson, que ofende a las amas de casa puritanas y complacientes; también, ya de paso, a Waylon Smithers, el cual está claro es una intolerable afrenta para el colectivo gay; y a Montgomery Burns, un insulto para los vejestorios ricachones sin corazón. Como guinda, que se carguen a Homer, que es un insulto para toda la humanidad.

2ª Ya puestos, que reemplacen a todos los personajes de ‘Los Simpson’, y que hagan otros cien o doscientos nuevos, y que la renueven hasta el 2039. Los guiones seguirán siendo una basura (más o menos como desde la temporada 13-14), pero nadie se sentirá ofendido y todos contentos.

3ª Que le den de una puñetera vez el Cervantes a Arturo Pérez-Reverte. Y el Nobel, dicho sea de paso. No se sabe si se lo merece o no (probablemente sí, no vayamos a invocar a la bestia), pero eso no es lo importante. Lo importante es que es Pérez-Reverte, y que a su lado Chuck Norris es una hermanita de la caridad. Si queremos que la humanidad sobreviva unos años más, hay que alimentar el narcisismo más arrollador de los últimos tiempos.

4ª Que dejen de dar el Premio Planeta a autores a los que nadie conoce, y que se lo den a Juan Gómez-Jurado por la tercera parte de ‘Reina Roja’, que saldrá probablemente en pocos meses a la venta. Cierto que los otros dos libros ya habrán vendido, cada uno, un millón de ejemplares, y que no necesita el premio, pero es el premio el que le necesita a él. Todos sabemos que el prestigio del Planeta está por los suelos. Sólo puede salvarlo alguien de la talla de Gómez-Jurado, a quien aún le sobra tiempo en su enternecedora cruzada de hacer que la gente lea un poquito más.

5ª Que canonicen de una vez a Clint Eastwood y a Ridley Scott, de tal manera que todos los melodramas o películas más o menos serias sean como las del primero, y que todos los thrillers y películas de ciencia ficción sean como las del segundo. Lo que no cumpla esos requisitos, que ni se estrene.

6ª Enlazando con eso, y echando un vistazo al estado de las cosas: en cuanto Eastwood, Allen y Scott se mueran o se retiren (ya no faltan muchos años, por suerte desgracia), que cierren los cines. Total, las plataformas de streaming nos darán todo lo que queramos a las hordas ávidas de hype y de imágenes impactantes que comentar a los compañeros de trabajo.

7ª Que los políticos «profesionales» se borren, y que ocupen su lugar los tertulianos estrella que copan las pantallas y nos regalan con su sabiduría casi de forma diaria. Eduardo Inda, Francisco Marhuenda, Antonio Ferreras, Carlos Herrera, Jose Antonio Zarzalejos… ¡No podemos permitir que continúe su frustración! Deben dar un paso adelante y hacer aquello que tantos estamos esperando. Ponerse manos a la obra y arreglar este país. Todos ellos tienen mi voto incondicional.

8ª Que los telediarios dejen de llamarse así, telediarios. Que sean honestos y que se llamen Información Futbolística, dentro de la cual, de forma esporádica, pueden hablar un poquito de alguna noticia importante que suceda en el mundo.

9ª Que todos y cada uno de los ciudadanos de Madrid se compre un perro (por lo menos uno) de forma obligatoria. Y cuanto más grande mejor. Cuanto más grande sea el animal, o animales, más le devuelven en hacienda al año siguiente. ¿Qué es eso de que solamente unos pocos tengan la oportunidad de llenar de porquería una ciudad? O todos o ninguno. Eso sin contar las innumerables molestias a vecinos y viandantes. Tener un perro debe dejar de ser un derecho para ser un deber.

10ª Que los bares y tabernas, desde la mañana hasta las nueve de la noche, impidan el paso a personas individuales: únicamente familias con niños. Si no tienes niño no puedes entrar a beberte una caña o a ver el partido. A partir de las nueve de la noche, dependiendo del aforo y de que los padres decidan meterles en la cama, algunos locales podrán dejar el paso a civiles sin hijos.

11ª Viendo que nadie se entera de lo que le conviene a todo el mundo, propongo no que deceleremos el cambio climático, sino que lo aceleremos. No podemos quedarnos en cinco meses de calor al año. El objetivo han de ser once meses. Uno de frío a fin de temporada por eso de la Navidad y tal, y el resto calor. Calor de ir a la playa y de acudir al trabajo en chanclas, apestando a sudor, de no dormir bien por las noches y de perder el apetito. Eso es la felicidad, que parece que muchos no quieren darse cuenta.

12ª Propongo que cierre la ONU. Mucho gasto para tan pocos y pobres resultados. En su lugar, que se cree un superconsejo mundial con EEUU, Israel, el Estado de la ciudad del Vaticano y Arabia Saudí al mando. Los primeros saben entretenernos, los segundos saben matar con discreción y son el pueblo elegido por Dios, los terceros nos proporcionan paz espiritual y los cuartos tienen todo el petróleo del mundo. ¿Qué más queremos? ¿Rusia? ¿China? Que se vayan a otro planeta.

13ª Propongo que silencien a todos los científicos del mundo. Que solamente trabajen para los gobiernos en sus proyectos locales. En realidad, nadie les hace ni caso en nada de lo que nos aconsejan o en nada de lo que descubren. Otra pérdida de tiempo y de dinero.

14ª Ya puestos a pedir, que reduzcan aún más las aceras de Madrid. ¿Qué es eso de que por algunas de ellas aún se pueda caminar de a dos? Como mucho en fila india, y que los moteros, pobrecitos ellos, puedan aparcar incluso ahí. Los discapacitados que se jodan. Si quieren vivir tranquilos que se vayan a su pueblo.

15ª Finalmente, que suban todavía más los precios de todos los libros. El sector está muy malito, y cobrar 30€ por una edición decente debería ser considerado algo inmoral. Los libros son artículos de lujo, y como tal deberían ser tasados. Una edición corrientucha que cueste 100€, y una buena entre 300 y 400. Total, nadie lee. Los que lo hagan que apoquinen, que los lujos cuestan dinero.

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Introducción

Hace algunos años, tomando unas cervezas con un compañero de trabajo, de pronto me preguntó, con tono desenfadado aunque mirada seria, cómo podía él hacer para conseguir «saber más de cine». Yo me quedé bastante perplejo, lo reconozco, aunque no es la primera vez que me preguntan algo parecido, o que escucho que se lo preguntan o lo leo en alguna parte: «¿cómo puedo saber más de cine…literatura…música?»…

Este compañero, un hombre muy inteligente y perspicaz, me lo decía totalmente en serio. Yo no supe qué responder. ¿Cómo se puede saber más de música, literatura o cine? ¿Dónde están los guías, los maestros? ¿Cuáles son las fuentes fiables? ¿Cuándo o cómo darse cuenta de que estás en el camino correcto, o en el equivocado? En realidad, no basta con leer mucho o ver muchas películas o escuchar mucha música. Yo he conocido a demasiadas personas, algunas de ellas incluso con cierta relevancia en los medios de comunicación (o puede que mucha relevancia…), que han leído muchos libros, o que han visto infinidad de películas, y que pese a ello son unos grandísimos ignorantes.

De modo que…¿cuál es el camino? En lo personal, no creo que se pueda llegar a obtener cierto grado de conocimiento en el universo narrativo a menos que de verdad uno esté interesado en ello, y no le dedique, simplemente, algunas horas a la semana como un pasatiempo cualquiera. Y si uno está interesado en ello de verdad, eso se verá reflejado en su forma de vida, en sus hábitos y en sus estudios, es inevitable. Y tarde o temprano se asistirá a clases, universitarias o no, sobre literatura, o sobre cine, o sobre música. El autodidacta no tiene cabida en esto, por desgracia, a menos que se trate de una persona de enorme inteligencia y sensibilidad, y que sea capaz de mantener una disciplina, una intensidad en su búsqueda de valores culturales, estéticos y narrativos.

Y lo digo por experiencia. Hasta que no fuí a la escuela de cine, primero, y al instituto de cine de Madrid, después, no empecé de verdad a saber de qué iba esto de la narrativa. Yo creía que lo sabía, pero sólo lo creía, porque no lo sabía. Por supuesto no basta con eso, hace falta una sensibilidad, una inteligencia, una perspicacia. Un dejarse influir, sobre todo. Así es como funciona. Probablemente las personas que nos influyen en un primer viaje a ese universo narrativo que a mí me gusta imaginar, no sean las mismas que nos influyen después, pero hay que empezar acompañado, tutelado por así decirlo. Yo tuve la suerte de encontrar una formidable tutela por parte de mi padre en mis primeros años (y sospecho que algo parecido le pasa a mucha gente, los progenitores son esenciales), pero después, me temo, no bastó con eso. Tuve que hacerme el equipaje con más herramientas.

También juega un papel esencial el propio instinto, que sumado a la sensibilidad crea el mejor bisturí de todos. Pero, insisto, casi nadie es capaz de llegar a nada valioso sin la ayuda de profesores, sin imbuirse en un ambiente académico, sin interactuar con otras personas con sus mismos intereses, personas con inclinaciones creadoras y por tanto creativas. ¿Alguien imagina a un individuo explicándonos o escribiendo acerca de las fugas o los contrapuntos de Bach sin haber asistido al conservatorio o, por lo menos, habiendo obtenido sabiduría por parte de un maestro o un preceptor? Es difícil imaginárselo. En ese caso, ¿por qué cualquiera se cree con la capacidad de enseñar o escribir sobre cine o literatura? Tiene poco sentido, aunque me temo que es el signo de los tiempos. Pero ya habrá tiempo de profundizar sobre eso.

En estas páginas me propongo verter todas mis ideas y mis conocimientos sobre narrativa, para hacer un compendio y para, quizá, darme cuenta de en que aspectos todavía no he indagado mucho. Porque uno escribe ante todo para sí mismo. Y los lectores podrán también comparar sus ideas o sus conocimientos con los míos. Como dijo una vez el doctor Gregory House en uno de sus famosos diálogos: «resulta que tus opiniones no dan buenos resultados, mejor usa las mías». Yo no pretendo imponer mis ideas a nadie, en realidad nunca lo he hecho. Sólo pretendo, si pretender se le puede llamar, dejar por escrito mi punto de vista y mi bagaje intelectual.

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